jueves, 11 de diciembre de 2008

TEMPLO DORADO - Amritsar, India


Si tuviera que elegir la atmósfera más pacífica y amigable que he experimentado en mi vida, mi elección -sin duda- sería el Templo Dorado de Amritsar.
Este lugar es el principal centro de Peregrinaje de la Religión Sij. Aquí la amabilidad, el cooperativismo, la limpieza y las sonrisas son recursos inagotables... es una burbuja que transporta la personalidad a un lugar simplemente 'mejor' que el resto de lo que se ha visto; por supuesto todo es relativo y esta es la historia de mi experiencia personal...  ----------Algunas fotografías que publico parecen expresar tristeza... como lo dije, todo es relativo y en este lugar los devotos también acuden a meditar y a realizar profundas solemnidades. Algunas imagenes procuran ser reflejo de esos momentos de introspección, aún así, ninguna toma fue considerada una falta de respeto.
Por falta de tiempo ahora solo agregaré fotografías, las descripciones vendrán con la oportunidad que me de el reloj...



















jueves, 30 de octubre de 2008

HINDUISMO EN LA INDIA - Templo de Kaligath



Hace un par de semanas estuve en un monasterio Budista en Darjeeling, y me fascinó. Estuve ahí algunas horas y en la atmósfera solo se respiraba paz, y pense… “creo que en cualquier espacio sagrado, de cualquier religión, hay una atmósfera inherente de paz que invita a relajarse un poco…” pero jamás pensé en los matices culturales de las tradiciones, solemnidades y tantas particularidades posibles en tantas religiones. Creo que pensé “de más” muy rápidamente, porque ahora tengo una referencia / experiencia que me hace pensar mucho más panorámicamente.

En Kolkata, acabo de visitar el templo de Kaligat, y lo último que sentí fue “paz”: el lugar estaba repleto de gente adorando, gritando, aventándose, cantando, algunos como poseídos exclamando sus plegarias, miles de flores, vacas, perros, pordioseros, comida “sagrada”, agua corriendo, bindis (polvo de color que simula el tercer ojo en la frente), y para coronar el impacto: el sacrificio de una cabra, para después compartir entre los devotos su sangre y su carne. No se puede tomar fotos, solo alcancé a retratar a la cabra (aún viva e ignorante de su destino):

Las religiones de India tienen un panorama mas o menos así: Hinduistas 82%, Musulmanes 12%, Cristianos 2.3%, Sijs 1.9%, Budistas 0.76% (Fuente: Lonely Planet, Editorial GeoPlaneta, 2005).
En India, la religión Hinduísta no tiene Jerarquía, no tiene fundador, ni autoridades, como por ejemplo sí las tiene el Cristianismo (Jesucristo, el Papa, el Vaticano, etc.). Como punto de partida, los hindúes creen en el Brahmán, que para ellos es “eterno, infinito y no creado”; aunque ese es el punto inicial, en India existen infinidad de dioses (más de 330 millones), la afinidad de cada persona con algún Dios depende de sus condiciones sociales, tradiciones, casta, etc.

“Los hindúes creen que la vida terrenal es cíclica; se nace una y otra vez (un proceso conocido como samsara o vagamente descrito como “reencarnación”), la calidad de estas reencarnaciones depende del karma (conducta o acción) de cada uno en vidas anteriores. Vivir una vida honrada y cumplir con el dharma (las pautas de conducta y creencias de la religión) mejora las posibilidades de cada quien de renacer en una casta superior y en mejores circunstancias. En caso contrario, si se ha acumulado un mal karma, es probable que se renazca con el cuerpo de un animal. Pero sólo el ser humano puede ganar el suficiente autoconocimiento para escapar del ciclo de las reencarnaciones y obtener la moksha (liberación).” (Fuente: Lonely Planet, Editorial GeoPlaneta, 2005).
Algunos de los Dioses del Hinduismo son:
Brahmán: la realidad última, informe, eterno y fuente de toda existencia.
Brahma: es activo durante la creación del universo. Se representaq con cuatro cabezas (con corona y barba), mirando a los puntos cardinales.
Visnú: protege y preserva todo lo bueno del mundo. Se suele representar con cuatro brazos, sosteniendo un loto, una caracolo, un disco y una maza. Cierto sector hinduista dice que tiene 22 reencarnaciones, incluyendo a Buda.
Siva: es el destructor, y es necesario para la creación. Este Dios tiene hasta 1,008 nombres y representaciones de diferentes formas, una de las más populares es cuando esta con serpientes enroscadas en el cuello haciendo un tridente (representación de la trimurti) mientras monta sobre Nandi, su toro.
Kali: Es el protector. Se representa con los colores rojos y naranja y ojos ardiendo.


Ganesh: La buena fortuna. Este Dios fue decapitado por su padre, que cuando supo que aquel era su hijo, le reemplazó la cabeza con la de un elefante. Se representa siempre con un elefante (por lo general la cabeza).

He platicado con muchas personas hinduistas de la India, y ellos me han comentado que su religión es relativa, las creencias no son las mismas para todos los devotos, hay quienes creen en algunos dioses, y otros no, y aún así comparten su fe hinduista, sin ningún problema, es una religión en la que se tiene libertad para aceptar o no ciertos elementos, cada creyente decide el curso que da a su credo.
Para mí, como occidental, hay algunas situaciones religiosas que van más allá de lo que podría haber imaginado, por ejemplo, hay incluso un Dios especial para los medios de transportes, y aquí en India hay infinidad de tipos de transporte, así que esos días todo estuvo bastante alegórico: en las calles, instantáneamente de la noche a la mañana se construyeron pequeños teatros de bambú, cubiertos con telas de colores brillantes, luces reflectoras, brillos y mucho “bling bling”, se colocaron en el área esculturas del dios en cuestión, y por la noche la celebración culminaba con un espectáculo de luz y sonido, con presentaciones de baile moderno estilo “Bollywood” (Bollywood = industria cinematográfica de India, su nombre se debe a la mezcla del nombre de la ciudad ‘Bombay’ (sede de la mayoría de los estudios) y ‘Hollywood’, como dato cultural, Bollywood produce anualmente más películas que Hollywood…)
El panorama religioso hindú en este país se caracteriza por la gran influencia que tiene en la vida cotidiana de la sociedad, desde la dimensión familiar hasta la dimensión política. Las manifestaciones de fe se pueden observar en cada esquina plagada de carteles con imágenes religiosas, en cada puesto callejero con flores sagradas colgadas alrededor, en los pequeños altares con estatuas sagradas en cada tienda o restaurante, en las calcomanías de dioses pegadas en la mayoría de los carros, en las pulseras de los creyentes, en los programas de tv que recrean toda la historia de los dioses hindúes, y muchísimas más representaciones…

La religión es un ingrediente más que hace de este país un lugar complicadamente maravilloso y sumamente interesante… India no tiene un solo ángulo que no ofrezca algo nuevo para ver y aprender.

CASTAS en la India - HIJRAS (casta de homosexuales en India)

En la sociedad India, aún se mantiene un sistema de castas, esto significa que la gente pertenece a un cierto grupo social que le da un nivel específico de estatus y de posibilidades de desarrollo en su trabajo y en la vida en general. Algunas castas tienes bastantes desventajas respecto a las otras y muchas personas sufren de discriminación y marginación. Actualmente el gobierno ha comenzado programas para minimizar los efectos negativos y procurar una mayor ecuanimidad. 
Las razones... hay muchas descripciones que encontré en Internet o algunos libros, pero preferí preguntar a un Sadú, que es un en algún sentido un homónimo de un sacerdote. El me dijo que el sistema tiene un origen religioso, que agrupa a las personas en castas para así identificar qué tipo de Karma tienen acumulado y por lo tanto, los beneficios o desventajas que esto tiene en la vida cotidiana. El karma es el efecto de las acciones positivas y negativas que se realizan en esta vida y en las vidas anteriores (según las creencias que dan crédito a la reencarnación).

Aun así, todavía se pueden observar con bastante claridad ciertas castas que tienen rasgos muy específicos en cuanto a su identidad y su rol en la sociedad, algunas son impactantes y “polémicas”, para los ojos de un occidental…
HIJRAS: es la casta que agrupa a los homosexuales reconocidos de India. Son personas travestidos (que se visten de mujer), hermafroditas (que tienen por genética los dos géneros en un solo cuerpo), o son hombres que fueron secuestrados y castrados cuando eran niños. En India la homosexualidad es ilegal, pero la existencia de este grupo es innegable, así que la sociedad los reconoce prácticamente como un tercer sexo. Para sobrevivir, trabajan como animadores de bodas, bautizos y son remunerados solo con propinas. Muchos trabajan como prostitutos.

Desde el aspecto religioso, mucha gente Hindú cree que estas personas, por su condición, son seres especiales con el poder de atraer bendiciones o maldiciones de los Dioses, así que mucha gente busca su ayuda para traer bendiciones de los Dioses, o procura su empatía para evitar traer una maldición…
En India me he topado en dos ocasiones con este grupo, la primer ocasión afuera de un templo, tres Hijras con vestimenta bastante decorada bailaban al ritmo de unos tambores alrededor de una imagen de Ganesh mientras la gente se acercaba por multitudes para darles dinero. 
La segunda ocasión me topé con ellos en el tren, esta acción es muy común en ellos: suben a los trenes entre una parada y otra y prácticamente obligan y amenazan a los pasajeros a darles dinero a cambio de recibir una bendición y no una maldición.

Otra casta evidentemente marginada y afectada por su calificativo social es la que denomina a ciertas personas como "intocables". Ellos son el grupo que se encuentra más abajo en la jerarquía del sistema de castas. Por lo general solo podían acceder a trabajos como barrenderos o limpiadores de letrinas. Actualmente el gobierno ha procurado reservar mejores plazas de trabajo para ellos.
Las reflexiones que surgen al indagar en este sistema surgen en todas direcciones, se puede decir mucho acerca de este sistema de identidades agrupadas y diferenciadas, sobre todo desde el factor de "exclusión" que daña la convivencia y libertad de decisiones... pero al final, esto es una representación más un modelo social que se impuso hace siglos por razones religiosas, y que ahora, por propio peso, es analizado desde nuevas posturas y valores universales.

domingo, 5 de octubre de 2008

Darjeeling | Himalaya

En uno de los fines de semana libres del trabajo aproveche para realizar un viaje un tanto exótico, apresurado: una visita al Himalaya.Laura, Natalia y yo tomamos el tren que va de Sealdah (Kolkata) a Siliguri, una población en la planicie, antes de las montañas. India tiene una de las redes de trenes más grandes del mundo, y su funcionamiento conecta diariamente a millones de personas en distintos tipos de servicios, incluso hay redes medianas (suburbanos) que transitan gratuitamente y conectan muchas ciudades, aunque su estado es bastante deplorable. (Aunque el servicio público de tren es una gran ventaja, la baja calidad del servicio se traduce en un gran número de accidentes fatales por estampidas humanas.)El viaje en el tren fue una sorpresa, recorrimos nuevas imágenes de la India, y el sol del atardecer (desde mi vagón) me regaló estas fotografías:




Llegamos a Siliguri a las 4am, y tomamos una nueva versión de taxi de la zona, ´taxi jeep´, solo así se puede subir las enormes montañas del Himalaya. Debo reconocer que antes de comenzar a “escalar”, no había reflexionado qué tanta alto íbamos a avanzar, y menos el camino que recorreríamos, así que un par de veces me di por muerto por ver el carro al filo de las cumbres. De repente, entre el susto, la altitud y la emoción, el taxista señaló al frente como buen ¨tour guide¨ y se detuvo para que pudieron observar al frente de nosotros la impresionante cumbre del Khangchendzonga, la tercera más alta del Himalaya:

Después del grandioso primer encuentro con el Himalaya, unos minutos después llegamos a Darjeeling. Esta pequeña ciudad está conformada en su mayoría por Nepalíes y Tibetanos, y muy poca población India. A diferencia de otras ciudades de este país, Darjeeling es bastante limpio en sus espacios públicos, no hay pordioseros en las calles, ni baños públicos, además, la población tiene un nivel educativo más alto, y esto se percibe en el trato con la gente local.

La ciudad es muy agradable y pintoresca, aunque no impecable, pero tiene muchos aspectos y lugares bastante interesantes…
El “observatorio”, es un templo dedicado a la deidad Budista Mahakala, que al mismo tiempo es una reencarnación del dios hinduista Siva (sincretismo Indio), y está en la parte superior de una montaña cercana al pueblo.

Lamentablemente, en los viajes nada es perfecto y de vez en cuando se corren riesgos inesperados que se vuelven toda una experiencia… en el trayecto al templo, aparecieron un grupo de monos, entre ellos un hembra cargando su diminuta cría, no resistí la tentación y me acerca “un poco” para tener una mejor fotografía, y de repente ¡/%$!(/(¡<, un mono macho salió de entre las ramas muy enojado y corriendo hacia mí! no tuve más remedio que hacer lo mismo porque venía directo así que corrí... corrí… corrí, y después de unos metros se rindió. Ahora que recuerdo el instante me río de mi mismo, pero en ese momento lo único que pensaba era “qué bueno que me aplicaron la vacuna contra la Rabia!” 
En fin, después de mi maratón con el mono, encontramos el templo, místico y lleno de colores, un espacio sincretista muy interesante. No había mucha gente, pero pudimos ver a algunos devotos budistas, hinduistas y elementos de origen tibetano como las banderas de colores. Las religiones de India tienen un panorama mas o menos así: Hinduistas 82%, Musulmanes 12%, Cristianos 2.3%, Sijs 1.9%, Budistas 0.76% (Fuente: Lonely Planet, Editorial GeoPlaneta, 2005).

Al regresar al pueblo, la tarde fue perfecta para tomar un poco de té de la región en un buen restaurante llamado Glenary’s: paisajes perfectos en los ventanales, frío invernal y el té clásico de Darjeeling, uno de los mejores cotizados en el mercado mundial, aquí se puede tomar a muy buen precio, pero en otros países, su costo puede llegar a 2,000 dólares el kilo.

Al día siguiente continuamos el recorrido por la zona, visitamos el monasterio Budista “Buthia Busty Gompa”, un espectacular y cálido espacio lleno de energía. Había muchos niños estudiantes, “pequeños monjes” que saben ganarse rápidamente el afecto de quienes los visitan. No hay muchas restricciones para los visitantes (no hay demasiados, solo éramos 3), uno puede ir, adentrarse en todo el monasterio o quedarse ahí sentado simplemente observando.

Conocimos la sala principal de meditación, los libros que utilizan, la producción de velas especiales, y varios espacios. Los “niños monjes” nos esperaban afuera de cada lugar al que entrábamos, para luego guiarnos y mostrarnos más, siempre sonrientes y juguetones. En realidad lo disfruté mucho, podría decir que en casi cualquier espacio sagrado, de cualquier religión, hay una atmósfera innherente de paz que permite un poco de relajación… aunque no se comparta el credo.

Esta fue mi primer experiencia en un monasterio budista, muy “positiva” y agradable, no soy budista, pero estoy seguro de que si muchos investigan alguno de los textos del Dalai Lama, compartirían su pensamiento, por ejemplo está el que se titula “The Paradox of life”, una sustancial reflexión del retrato social actual.

Después del monasterio, Laura nos llevó a un punto cercano pero fuera de Darjeeling, desde donde se podía observar gran parte de la cumbre sembrada de té, contrastando con cielo imponente desde las alturas. Nos sentimos en la cima del mundo por algunos segundos, y en realidad no estábamos muy lejos de estarlo.

Al día siguiente (y último), montaña abajo, visitamos el Refugio Tibetano, que es un lugar donde cientos de personas del Tibet construyeron un espacio para vivir y para continuar desarrollándose en sociedad. India dio refugio al pueblo del Tíbet en la década de los 50 después de que China los invadió y masacró (aún sucede). El Dalai Lama, por ejemplo, siempre había tenido su sede en la ciudad de Lhasa en el Tíbet, pero desde 1959 huyó y también tiene refugio en la India, en un punto cercano al pueblo de Dharamsala.



Los centros de refugiados tienen orfanatos, escuelas, talleres, viviendas, templos, además de otros elementos más cualitativos, seguridad, mayor libertad… Estar en estos lugares es un reto para digerir su realidad, los refugiados tibetanos están organizados e interesados en difundir lo que está pasando, por ejemplo, tienen un museo en el que exponen con detalle fotográfico las torturas que se viven en la región del Tíbet, las matanzas y la asfixia de la libertad de creencia. China invadió el Tíbet, procurando un estado laico (de cierta forma), pero sin ningún respeto por la vida física y espiritual de los tibetanos.

Como dato curioso, al observar la fecha del inicio de los problemas y exilios del Tíbet, me di cuenta que, en una misma década, con algunos años holgando, sucedieron grandes explosiones políticas y bélicas: el Tíbet, la revolución Cubana, la segunda guerra mundial… y los ejemplos continúan alrededor del globo.
Al terminar la visita al refugio ya era hora para tomar el “jeep taxi” de regreso a la estación de tren, sin olvidar un té de por medio, y las últimas fotos del recuerdo…